Cirugía

Estás en las mejores manos.

Cordales o muelas del juicio

La extracción de las muelas del juicio es necesaria cuando éstas no tienen espacio para erupcionar, o lo hacen parcialmente creando dolor, infección e inflamación de la encía, desplazamiento de piezas, maloclusión o quistes.

También se requiere la extracción cuando han erupcionado, pero alteran la mordida significativamente.

Muchas veces y, cada vez más, será normal encontrar ausencias de terceros molares. Es importante hacerse revisiones anuales, y controlar así las muelas del juicio a partir de los 17-18 años si no notamos molestias antes.

Cuando los temidos cordales duelen o nos están perjudicando es necesario despedirnos de ellos. Tenemos que recurrir muchas veces a la cirugía ( cuando están escondidos debajo de la encía y no los vemos o los vemos parcialmente), lo que implica la realización de un corte en la encía para extraerlos. Generalmente requerirá puntos y  ocasionará  molestias leves-moderadas en la zona.

Analizaremos previamente el riesgo de lesión del nervio dentario, que discurre por dentro de la mandíbula, en relación con las raíces de los cordales inferiores. Cuanto más desarrollada la raíz del cordal, mayor riesgo de que esté en contacto con el nervio y por lo tanto mayor riesgo en la extracción. Tomando las debidas precauciones, no es una cirugía que deba asustarnos.

 

Dientes incluidos

Hablamos de dientes que no logran erupcionar en la boca. Formados dentro de los maxilares,  quedan incluidos dentro de ellos. Depende de la profundidad en la que están enterrados dentro del maxilar, son inclusiones totales o parciales( si vemos un trozo del diente aunque este tapado por encía).

Esta inclusión puede causar daños a los dientes vecinos como:

-reabsorciones de la raíz

-reabsorciones del hueso alrededor de la raíz

-caries y quistes

Será el especialista el que, ante cualquier alteración observada durante el recambio de los dientes (periodo comprendido entre los 6-12 años aproximadamente) recomendará que se haga una radiografía panorámica para observar que todo está correcto. Esta radiografía nos ofrece información muy completa del estado general de la boca: además de la presencia de dientes incluidos, podemos observar si las piezas erupcionan bien, si hay alguna ausencia o piezas de más..

No todos los dientes incluidos tienen que extraerse, será el especialista el encargado de ofrecer las alternativas adecuadas a cada caso en particular. Algunos dientes pueden quedarse en el maxilar toda la vida sin perjudicar la cavidad oral. Otra  posibilidad es llevar los dientes incluidos a su posición natural mediante ortodoncia: el cirujano exterioriza el diente, se coloca un bracket en él y se realiza una tracción ortodóntica hasta llevarlo a su posición ideal.

Si el diente nos causa daños en sí mismo o alrededor, entonces tendremos que realizar una exodoncia quirúrgica de éste.

 

Frenectomías

Es un procedimiento quirúrgico por el cual se modifica la anatomía del frenillo porque afecta a la posición dentaria, reduce la movilidad lingual o labial, o puede reducir la estabilidad de algunas prótesis.

Desde una temprana edad, se puede apreciar en algunos niños un frenillo hipertrófico (demasiado grueso), o bien más largo de lo normal,  pasando incluso entre los incisivos centrales superiores, creando un diastema o espacio entre ellos.

Estos frenillos hipertróficos -o demasiado cortos- suelen crear problemas, ya no sólo estéticos por la separación de los dientes, sino que también dificultan en algunos casos la movilidad del labio o crean alteraciones en la fonética.

Si con el paso de los años no se aprecia una corrección en la posición, se optará por realizar una frenectomía: realizar un corte en el frenillo y desplazarlo a un nivel superior para que no se interponga entre los dientes.

De la misma manera, también se interviene el frenillo lingual  en pacientes que tienen dicho frenillo más corto de lo normal y éste dificulta  la movilidad de la lengua y una vocalización correcta.

 

Injerto gingival

La cirugía mucogingival es un procedimiento quirúrgico que sirve para corregir defectos en la posición, forma y tamaño de la encía. Es decir, cuando nos encontramos ante un paciente que presenta las encías retraídas (también llamado recesión gingival), esto puede provocar que tanto la pieza dental como la raíz quede expuesta causando todo tipo de enfermedades periodontales y hasta la pérdida del diente, por lo tanto es necesario recubrir de nuevo con tejido gingival el diente para así restablecer su equilibrio.

 

¿Cuáles son las causas u orígenes que pueden provocar una pérdida gingival?

  • Enfermedades periodontales (llamada antiguamente piorrea)
  • bruxismo (rechinar dientes)
  • cepillado agresivo de los dientes
  • factores genéticos

Exodoncia de supernumerarios

Un supernumerario es un diente que aparece de más, excediendo así al número de dientes de la arcada superior o inferior. Conocido también como hiperdoncia, éstos dientes necesitaran ser extraídos cuando no sean necesarios o estén generando algún daño o molestia.  Pueden aparecer parcialmente en boca o estar totalmente sumergidos en el hueso y por ello no lo veremos.

Es importante realizar visitas anuales con el odontólogo, y realizarse alguna vez una radiografía para prevenir futuras sorpresas.