El poder de la sonrisa.

¿Eres de aquellas personas que no sonríes en las fotos porque no te gustan tus dientes? ¿Cuando algo te hace gracia o te cuentan un chiste de lo más divertido, te tapas la boca con la mano disimuladamente?  ¿Haces gestos como tensar los labios para sonreír pero sin mostrar los dientes? Si has asentido con la cabeza, quizás tendrías que reflexionar.

¿Sabías que estás desperdiciando una de las formas de comunicación más antiguas que existen y la herramienta más perfecta para acercarnos a los demás? Si ocultamos nuestra sonrisa, nos ocultamos nosotros tras ella y podríamos enviar un mensaje erróneo a los demás  sin ni siquiera darnos cuenta, quizá mientras conocemos a nuestros futuros suegros, a los amigos de nuestra pareja,etc.

En nuestra sociedad es común presentar un estado de salud bucodental de mala calidad sin ser capaz de percibirlo uno mismo. Sin embargo, a las personas con las que compartes tu día a día y, sobretodo, a aquellas con las que nos vemos por primera vez – tu primera cita romántica, una entrevista de trabajo- ese estado no les pasa desapercibido.

La primera impresión cuenta, tanto es así que en lo primero que nos fijamos cuando conocemos a alguien son sus ojos y su sonrisa. Elaboramos juicios sobre la persona, que podrán ser acertados o no, pero la cuestión es que ya los hemos formado. ¿Nos mira directamente a los ojos? ¿Tiene los dientes sucios? Esas son preguntas que nos hacemos cuándo estamos con alguien por primera vez.

Una sonrisa tiene efectos positivos tanto para nosotros como para nuestro entorno. Sonreír hará que tu cuerpo segregue sustancias asociadas a la felicidad y alegría: neuropéptidos ( combaten el estrés), dopamina, endorfina y serotonina ( relajan nuestro cuerpo, reducen el ritmo cardíaco y la tensión arterial), endorfinas ( calman el dolor) y serotonina (actúa como antidepresivo, nos cambia el humor).

No solo la boca nos comunica y relaciona con el exterior, sino que también con nuestro interior. La enfermedad periodontal o piorrea, está causada entre otras cosas por bacterias que se encuentran en nuestra boca y que, pueden pasar a través de nuestra saliva a nuestra pareja con un beso profundo. Pasan a nuestra sangre, y pueden producir infecciones a nivel sistémico en el organismo. Así que tu sonrisa también da a conocer como está el resto de tu cuerpo.

Si hoy te miras en el espejo y ves que hay algo que no te gusta o te incomoda en tu sonrisa, quizá sea el momento de acudir al dentista y cambiarlo. Tu sonrisa es importante ¿por qué esperar? Sal a la calle y sonríe.

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